Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

domingo, 24 de septiembre de 2017

Proyecto de Amor Conyugal

Aunque el nombre - Proyecto Amor Conyugal - se parece al de este blog (por lo de proyecto), son dos blogs distintos que, curiosamente, comparten a su vez muchas cosas en común: el amor por la familia y por la Teología del Cuerpo de San Juan Pablo II (o huracán Wojtyla; como lo definía la recién periodista fallecida Paloma Gómez Borrero).

El pasado mes de julio tuve la oportunidad de asistir a un anuncio sobre "La verdad y la belleza del matrimonio" en la Parroquia donde me casé con Jordi hace 11 años.


Fuente: proyectoamorconyugal.es

Los ponentes eran José Luis y Magüi, un matrimonio que estuvo a punto de "tirar la toalla" pero la Virgen (la de Fátima) les ayudó no sólo a no tirarla sino a empezar a promover el anuncio sobre la verdad y belleza del matrimonio a través de las enseñanzas de San Juan Pablo II. 

¿Y en qué consistió este anuncio?

Tuve la suerte de conocer al matrimonio personalmente. ¡Un encanto!
Voy a tratar de haceros un breve resumen del anuncio, que no es más que una pequeña introducción de su Proyecto de Amor Conyugal.

Nos explicaron un poco cómo había surgido todo esto, insistiendo que a los retiros que organizan viene gente de todo tipo y condición. 

Para empezar, iniciaron su charla argumentando que se habla mucho de incompatibilidad, cuando el Hombre y la Mujer no es que sean incompatibles sino complementarios; se necesitan el uno al otro. De lo que uno carece el otro le complementa.

Las crisis suelen surgir, en la mayoría de los casos, porque empiezan a "molestar" esas diferencias.

José Luis y Magüi se dieron cuenta que el Cursillo Prematrimonial no había sido suficiente para prepararles para su vocación.

Nos explican que el resto de sacramentos tienen una preparación previa de años de estudio: el sacerdocio, por ejemplo, o las catequesis de los niños para la 1ª Comunión o Confirmación. Y sin embargo, en el matrimonio se dan una serie de charlas y listo.

José Luis afirma que se casaron muy enamorados pero también que no sabían amarse, y empezaron las consecuencias de las crisis cuando ya  estaban mal.

Hicieron una peregrinación a Fátima, promovida por la parroquia por donde iban, y con cierta pereza dada su situación de crisis. Pero allí ocurrió algo. La Virgen allí los "sanó" (como dicen ellos), aunque como afirma Magüi "con ritmos distintos". Magüi sintió una conversión más rápida, mientras que para José Luis fue más lenta. Pero ella rezaba por él y lograron encontrarse en el mismo punto.

Empezaron a hablar con muchos expertos sobre todo lo que habían visualizado en Fátima (Instituto JPII, Pontificio Consejo para la familia)- pues sintieron que la Virgen les pedía ayudar a otros matrimonios en crisis- pero no daban con un camino específico con unas leyes específicas.

Lo comparaban con un árbol. Ellos iban podando las cosas a mejorar... Hasta que se dieron cuenta de que la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II eran las raíces de ese árbol.

En las catequesis que impartió San JPII los miércoles de septiembre del 79 a noviembre del 84  se podría hacer un resumen dividido en;
  • Génesis 1 y 2: El principio (la Creación, etc.)
  • Génesis 3: El pecado original
Nos centramos en el momento de la Creación. En el hombre, una vez creado, se generan 3 experiencias:
  • Soledad: ¿Quién soy? Identidad personal
  • Unidad: ¿Para qué? (ponerle "patas" a esa identidad)
  • Desnudez originaria: ¿A qué estoy llamado? (mi misión en el mundo)

La 1ª experiencia, la de la soledad, es una toma de conciencia de todo cuánto se nos ha dado. 
Dios ya nos había dado una dignidad, incluso antes de nacer. El problema es no perderla por el camino. Esa dignidad la tengo que focalizar hacia mi cónyuge.

La 2ª experiencia, la de la unidad. El hombre cae dormido y Dios le quita una costilla para crear a la mujer. El hombre reconoce entonces "Esto sí que es ya hueso de mis huesos y carne de mi carne". Fue la primera proclamación de igualdad.

El hombre y la mujer son iguales en dignidad pero de mundos distintos; que perciben distinto; y sienten distinto.

Esta complementariedad es un enriquecimiento, en el Matrimonio hay un reparto de Dones. El hombre recibe unos y la mujer otros. Al casarse hay que DONarse, entregar esos dones al otro.

Hay que preguntarse ¿dónde están nuestros puntos comunes dentro de nuestras diferencias? ¿qué dones tenemos cada uno? ¿qué podemos aportar cada uno?

Somos piezas distintas pero que encajan. Como dos piezas de puzzle: una encaja en la otra.

El Don es para entregarlo. Es una forma de decir "Te Necesito". Se puede mejorar al cónyuge pero no cambiarlo, pues justo eso es lo que lo hace único.

¿Por qué no funcionan los matrimonios? Por la dureza de corazón.
Quiero querer a mi manera, y así que el otro cambie. Me aferro a mi YO. Y quizás el otro tiene otro lenguaje del amor.

Nos casamos para que ME haga feliz. Y nos hemos casado, en realidad, para aprender a amar y hacer feliz al otro.

En la renuncia nace la unión.

Que en el Matrimonio hay cruces es algo sabido. Pero verlo como un don, como una tarea. Son obstáculos que hay que sortear y abrazar para llegar a la meta.

En la boda se tendría que preguntar: "¿estás dispuest@  a sufrir por la salvación de tu cónyuge?

3ª experiencia: La desnudez originaria. Es un despojarse de todo lo que no me ha dado Dios.

¿Y cómo purificar el corazón y evitar esa dureza?
  • La oración juntos
  • Ascética del esfuerzo
En cada Cruz, en cada renuncia (por amor), Cristo se hace presente.

La clave está en: FORMACIÓN + ORACIÓN + VIDA

Formación: retiros para matrimonios, reuniones mensuales (*)
Oración: comentario del Evangelio para matrimonios cada día
Vida: ponerlo en práctica

(*) Las reuniones semanales son en la Parroquia de Mª Reina. Un Matrimonio coordina con otros grupos de Matrimonios (generalmente grupos pequeños) para estudiar las catequesis. Se hace entrega de 1 word con una interpretación fácil.




¡Hasta pronto!

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