Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Próximo destino... Barcelona

Quedan menos de 48 horas para que pongamos rumbo a nuestro nuevo destino, y no precisamente por empezar las vacaciones de Navidad.

Nos aventuramos a empezar de nuevo en nuestra antigua ciudad por motivos laborales. Nuevas ilusiones, nuevos proyectos, nuevo hogar...


Así es la vida... hoy aquí mañana allá, y la familia tiene que amoldarse a sus nuevas circunstancias.

Tenemos una especie de "sentimientos encontrados". La pena de dejar Madrid y todo lo que hemos construído aquí... amistades, proyectos, recuerdos,... Y por otro lado la ilusión de regresar junto a nuestras familias, a nuestra ciudad. Cómo aquél anuncio de "Vuelve a casa por Navidad".

El otro día, me cogió un arrebato melancólico y me puse a escribir todo lo bueno, que ha sido mucho, que nos ha aportado vivir en Madrid, lejos de nuestras familias de origen, lejos de todo cuanto conocemos. Y, claro, después de casi 7 años me salió una lista larga que quiero compartir con vosotros, porque creo que aporta muchos valores positivos.

Fortaleza- Al no contar con la familia de origen para imprevistos, etc. te vuelves más fuerte superando cualquier dificultad.

Amistad- Valoras más las amistades, al no tener a la familia cerca. Aprendes a superar la vergüenza que supone a veces el pedir ayuda. Y se hacen amigos que quizás no serán los de la infancia, pero estoy segura que durarán toda la vida.

Unión- Te unes como familia. Haces piña! Y tambien te une más como matrimonio.

Humildad- Aprendes a pedir ayuda y a sentirte poca cosa, y asumir que tú sóla con tus fuerzas no puedes.

Vida de familia- Los fines de semana, cuando muchas familias se reúnen con sus familiares para verse, no te queda más remedio que hacer un plan familiar de ocio para pasarlo bien. Con comidas o cenas en las que el matrimonio educa en todo momento pues no hay "interferencias".

Generosidad- Al invitar a familiares a pasar unos días o hasta meses en casa.

Se me han ocurrido éstos pero seguro que hay muchos más.

Hasta pronto!

lunes, 5 de diciembre de 2016

Manzana para dos

Hoy mi post va sobre lectura.

Hace unos meses tuve la gran suerte de escuchar una conferencia a cargo del matrimonio Basallo/Díez, motivo que me llevó a comprar su libro, Manzana para dos, y leérmelo de cabo a rabo.



Lo genial del libro es que quien escribe la novela es la serpiente. Sí, la misma que tentó a Adán y Eva en el Paraíso. Y desde su visión se pueden comprender un sinfín de temas que nos acechan hoy en día. Conocerás sus planes y sus más oscuros secretos.
¡Te animo a leerlo!




Y la conferencia fue sobre Comunicación en el Matrimonio. Aquí te transcribo las ideas que cacé al vuelo.

El matrimonio es una máquina de producir felicidad.

Debemos ser forofos uno del otro: amar los defectos del otro, llevarse bien, ser muy buenos amigos, fiarse del otro.

La clave es la confianza. La desconfianza es la puerta de las rupturas.

Existe matrimonio desde el punto 0 de la humanidad. Antes de la sociedad. En todas las culturas. Es una unión de tres = dos (hombre y mujer) y Dios.

En la actualidad existe una mentalidad divorcista. Las personas se casan pensando que quieren ser felices; cuando lo que tienen que saber es que se casan para aprender a amar (no porque aman a esa persona).

El ámbito natural donde amar y ser amado es el Matrimonio.

Cuando hay problemas: es por falta de entrega. Y debe ser una rendición al otro sin condiciones.

La entrega es la respuesta a la vocación. Para que haya entrega hace falta comunicación.