Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

miércoles, 2 de diciembre de 2015

El día que cambié los "dibus" por un cuento

No pensé que sería eficaz. Pero hoy lo ha sido. El día menos pensado.


En mi cabeza me lo había imaginado muchas veces: todos en silencio, leyendo, con paz y armonía en el ambiente. Pero tan pronto se asomaba esta idea, se disipaba. Lo veía inalcanzable.

Reconozco que la televisión es un "salvavidas" en la vida de toda madre o padre. Hay momentos en los que un rato sanote de "dibus" es más que recomendable. ¡Están quietos y callados!

En mi caso, sin ayuda en casa, hay un momento que me hace de "niñera".
Es mientras preparo la cena, ellos ya duchados y empijamados, cuando solo "ella" los consigue mantener ensimismados.
Eso sí, antes ponía cualquier cosa que echaran por el inocente Disney Channel o Clan, etc.etc. Pero un buen día oí palabrotas, repetidas varias veces (Bob Esponja), y mis hijos se dedicaron a repetirlas porque les hacía gracia. 
Y desde ese día se acabó. Desde entonces escogemos NOSOTROS lo que ven.
La "niñera" no fue despedida (tampoco hay que ser radical) pero tuvimos una conversación larga y tendida y, desde entonces, NOSOTROS le decimos lo que se va a poner en casa. Tenemos el mando del mando.

Pero, como os decía, hoy ha ocurrido algo inesperado.

No se si habrá sido gracias a las luces del árbol de Navidad o a las del pesebre, que con sus destellos tenues invitan al recogimiento. No lo sé.
Era aún pronto para cenar.
Simplemente, mi marido y yo hemos cogido un libro y nos hemos puesto a leer. Y sin pensar que tendría "efecto dominó", les he propuesto a los niños que fueran a su cuarto a por un cuento.
Sin pensárselo dos veces han ido a por él.
¿Será verdad eso de que hace mucho el ejemplo  de los padres en la educación?
Parece que sí...
Ya nos veis a los 5, sentados en el sofá (el de 2 años también) bien juntos unos de otros y con un par de mantas, leyendo.

Me ha venido de perlas, pues el mayor tiene que leer 30' todos los días y hoy no le ha costado nada. ¡Qué gustazo!

Esta anécdota me ha hecho recordar una película buenísima que os recomiendo: "Gifted Hands: The Ben Carson history" (Manos Milagrosas, en español), basada en hechos reales.

Fuente: cinescopia.com

Acabo de descubrir que Ben Carson, el de la película, es el mismo Ben Carson candidato a la presidencia de los EEUU para las eleccciones de 2016. (Siempre se aprende algo nuevo)


Cuba Gooding jr, en su papel de Dr. Carson, 
y Ben Carson en la vida real

La película es la historia real del mundialmente conocido neurocirujano, Benjamin Carson, que realizó la primera operación con éxito de dos hermanas siamesas unidas por la cabeza. ¡Una operación que duró 28 horas y de gran riesgo.

Su madre, una mujer con pocos recursos y analfabeta, se gana la vida limpiando en una casa. Allí descubre que la televisión está enterrada bajo una pila de libros. Es así como entiende que la lectura aportará sabiduría a sus hijos, no la televisión. Y ese mismo día toma cartas en el asunto y les apaga la tele. Solo les deja un rato después de haber leído y estudiado.

Gracias a eso, uno de los hijos, Ben, cogerá el gusto por la lectura de libros, concretamente libros de medicina, e ingresará en la Universidad; no sin muchas dificultades dada su raza y sus pocos recursos.
Pero logrará ser mundialmente famoso.
¡Gracias al empeño de su madre!

Encuentro que esta película es inspiradora para los padres, pues podemos favorecer ¡y mucho! un mejor porvenir a nuestros hijos, si nos lo proponemos.

A veces se trata sólo de eso, de apagar la televisión y darles un libro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario