Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

viernes, 11 de diciembre de 2015

¡Blanca y radiante... !

Después de 9 años por fin ha llegado una boda a la familia. Fue el pasado día 5 de diciembre. Una boda con sabor a Navidad, en pleno Adviento.

Fuente: Pep Serret Photography

Con un vestido precioso, mi hermana deslumbró en su entrada por el pasillo central.

En ese instante las emociones se agolpan: cuántos ratos juntas, cuántas travesuras, cuántas peleas (sanas, de hermanas).

Y a su lado, mi padre. A punto de rondar la decena del 7, ahí estaba. Elegante, a paso firme. Es un caballero.

Para un padre, no lo olvidemos, llevar a una hija al altar es un papelón.
Para él y para mi madre, que en primera fila observaba la escena.

Ese momento de desfile, al son de "Canticorum Jubilo", es como una forma de mostrar ante el resto de invitados a la mujer en la que se ha convertido la novia, merecedora de una vida feliz.

Dejar a una hija en el brazo de otro hombre es fuerte, para los padres. Es como "cortar" ese cordón umbilical imaginario que existía entre ambos. Porque a partir de ese momento esa hija va a formar una nueva familia, su familia.
Deseas por todos los medios que sean felices. ¡Y lo serán! ¡Son una pareja monísima! 

Con su melena rubia, envuelta en un bonito recogido por el que se asomaban tímidas unas flores, la novia estaba radiante. No dejaba de sonreír. ¡Guapa!

Y es que las novias cuanto más sencillas y cómodas más resaltan su belleza. Porque sencillez no riñe con elegancia. Sin disfraces.

Y por hablar un poco de mi cuñado, que también fue SU día, desde aquí le hago un guiño con esas palabras de uno de los arquitectos que más me gustan. Se trata de Mies Van der Rohe, un genio, quien ante sus obras siempre exclamaba: 'Less is more' (¡Menos es más!) y añadía: and 'God is in the details".

¡Así resumiría la boda!

Sencilla y elegante, sin excentricidades.

Cuidando los detalles importantes, como son:

- Una buena homilía por parte del sacerdote (que sirva, sobretodo, a los novios; y también a los presentes).

- Un buen rato de acción de gracias.
En este caso, mi hijo, el mayor, después de la Comunión, antes que dé tiempo a ponerse a hablar con el de al lado, leyó una acción de gracias, corta y tierna, para pedir por los novios.

- Ofrecimiento del ramo de novia a la Virgen.

- Detalles (de cariño) para las hermanas y los que se van a casar, hechos por mi hermana Blanca. Ya os hablé de ella aquí. ¡Una artista! (además hizo el 'sitting' y un 'Sweet Market')

Fuente: Sitting, by BVF

Fuente: Sweet Market, by BVF

¡Fue un día inolvidable!


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