Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

viernes, 30 de octubre de 2015

No "doy calabazas" al 31 de octubre

Estos días, habrás comprobado, como cada año que se acerca el 31 de octubre, que las calles se engalanan de Halloween: esqueletos, calabazas, brujas, arañas, ataúdes.. Y un sinfín de productos relacionados, de una manera u otra, con la muerte.

Nuestro vecino de Madrid llevaba el asunto al extremo: luces tenebrosas decorando el jardin, la melodia de El exorcista de fondo, esqueleto de bienvenida en la entrada de la casa...
Tiene una hija de 5 años. Me pregunto como dormira esa noche... Que luego no se extrañe de que quiera dormir con ellos por las noches, o que tenga pesadillas... ¡sentido comun!

No voy a extenderme, pues ya hay mucho escrito sobre el tema.
Para algunos, la celebración de esta singular tradición es inofensiva. Para otros, es algo que produce terror al ver cómo va ganando en popularidad.

Pienso que, para poder educar a nuestros hijos primero hay que informarse; pero informarse bien.

¿Pasa algo porque se disfracen? En absoluto.
Pero en mi caso particular, el sentido común me dice que como me ponga a decorar la casa para la ocasión mis hijos luego no duermen por pesadillas. Y si los disfrazo de brujas y esqueletos menos aun.

Esconder la realidad a los niños no me parece buena idea. Es inevitable que vean los anuncios de la calle, incluso que en un rato de dibujos aparezca un spot publicitando la fiesta (sin ir más lejos, el otro día el inofensivo pocoyó).

Si te fijas, los campos que envuelven cierto misterio son bastante lucrativos.

  • El misterio de la vida humana, con el aborto y todas las atrocidades que están saliendo a la luz estos últimos meses.
  • El misterio del sexo, y toda la parafernalia que mueve, desde que se desligó la procreación de la sexualidad en los años 60.
  • El misterio de la muerte, en este caso, con Halloween y esa fina línea que roza lo esotérico.
A pesar de todo, no hay que dar calabazas al 31 de octubre.

A los hijos hay que explicarles lo que celebramos en realidad: la Víspera, el 31 por la noche. El día 1 de noviembre la festividad de Todos los Santos y el día 2 la Festividad de los Fieles Difuntos.

Pensaba en cómo inculcarles los valores que envuelven a estas fechas:

  • Acudir al cementerio a dejar flores el dia 1. Seguramente les surjan preguntas de todo tipo: aprovechar esos momentos para hablarles del Cielo; siempre adaptandonos a sus edades y sensibilidades.
  • Una idea bonita que hacemos en casa es sustituir el tradicional cuento por la historia del santo que llevan por nombre.
  • En Cataluña es tradicion por estas fechas comer castañas y panellets. Ya no se suelen ver, pero era muy tipico encontrar puestos de castañeras por la calle, desprendiendo ese aroma con sabor otoñal.
Mi abuela cumple años mañana, justo el dia de todos los santos. Si la vas a felicitar es habitual que lo celebre con una merienda en casa en la que, como no, saca unas cuantas castañas y panellets. Siempre me ha gustado como envuelve las castañas en una servilleta de hilo blanco, para que mantengan el calor, dentro de una cesta de mimbre.


  • Una iniciativa que me ha gustado es la que tuvo lugar hace unos años la diócesis de Alcalá, haciendo un juego de palabras, cambiando "Halloween" por "Holywins" (vence la santidad). Los niños se disfrazan de ángeles o de su santo favorito. ¡Genial!

Fuente: 'Holywins' de mvi.es

¿Y qué pasa si nos vienen a picar a la puerta con aquello de "truco o trato"?
Me ha llegado esto por el perfil de whatsapp de una amiga y me ha parecido que esa es la actitud.

"Quítate la máscara, regálanos tu sonrisa más dulce y cuéntanos cuál es tu santo favorito... tendrás tus caramelos de Todos los Santos"

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