Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

lunes, 10 de agosto de 2015

Noches de tormenta, mañanas de caracoles

Hoy escribo desde los Pirineos; esa fantástica cordillera en la que las temperaturas del termómetro no suelen marcar, normalmente, los 25° en verano. Digo normalmente porque estos días la ola de calor ha alcanzado también a las cotas más altas, situándonos ayer cerca de los ¡¡34°!!.

Menos mal que, ayer por la tarde, la naturaleza nos obsequió con una de esas tormentas ruidosas y luminosas que terminaron por refrescar el ambiente.

En algún momento puntual, incluso, se nos fue la luz. Fue toda una odisea buscar cerillas, velas o cualquier otro cachivache para iluminar la casa.
De pronto alguien cayó que su "smartphone" tiene linterna. Asunto arreglado.

Muchos habréis podido comprobar que, aunque a nosotros nos pueda gustar un día de lluvia resguardados en casa (leyendo, viendo una peli o jugando al parchís) donde reina la mansedumbre, en los niños el efecto es a la inversa, volviéndolos un poco "alocados" por la sensación de claustrofobia al estar encerrados todo el día.

Pasada la tormenta llegó la calma. Y con ella un plan apto para padres desesperados y niños alborotados: "expedición en busca de caracoles".

La caja con los caracoles

Hora de comer

La preparación ha sido divertida. Hemos cogido unas cajas de zapatos, que los niños han agujereado, y las hemos llenado de hierba, pétalos y tomatitos.

Y ataviados con gorras, zapatillas y palos de excursión nos hemos dispuesto a salir de casa como si fuéramos a subir al Aneto.

En realidad, no hemos llegado a caminar más de 300m., pues mi hijo mayor al grito de "un caracooool" ha frenado a todo el pelotón.

En total hemos encontrado unos 15.

Y al llegar a casa el plan ha continuado con carreras de caracoles, ponerlos al sol para que salieran de su cascarón, darles de comer hojas de lechuga, ...

En definitiva, he comprobado que no es necesario gastar para pasarlo bien y que el simple hecho de la preparación ya hace pasar un rato divertido a toda la familia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario