Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

viernes, 10 de julio de 2015

El asombro: - ¡mira mamá... un bicho-bola!

Recién terminadas las clases, huimos del calor madrileño hacia la costa del Maresme (a 25' de Bcn).

Los días han sido fantásticos para los niños pues han podido disfrutar de sus abuelos y bisabuela; compaginando días de playa y piscina. Todo el día al aire libre.
Una tarde se nos presentaba sin mucho plan. El mayor me dijo aquello de "mamá me aburro". Y en ese momento la abuela nos propuso algo.

El "trabajillo" consistía en arrancar unas plantas (que creemos originaban plagas de mosquitos) quitando las raíces y la tierra seca. A cada uno les di un encargo: al mayor las tijeras de podar, al peque la pala, a otro la carretilla para ir llenando una gigante bolsa de basura.

Fuente: imagen propia

Juntos descubrimos un mundo que reconocí haber vivido cuando era pequeña. Al arrancar las plantas salieron a la superfície un sinfín de bichos e insectos.

Vimos caracoles, bichos-bola, lombrices, mariquitas...

El mayor comprendió el valor de la vida en las plantas; regando las que estaban secas y necesitaban un poco de agua. La mediana descubrió la belleza de hacer un ramo de hojas secas para su bisabuela, el pequeño se entretuvo con el descubrimiento de la textura de la tierra y las piedras...

Imagino que ésta es la idea que trata de transmitir mi buena amiga Catherine L'Ecuyer cuando habla de educar en el asombro (blog Catherine L'Ecuyer)

No es necesario "apedrear" al niño con estímulos como los que reciben con las pantallas: móviles, IPAD's, tele... La propia naturaleza nos ofrece una belleza indescriptible.

Asombrándonos con ellos se consigue pasar una tarde muy entretenida.

2 comentarios:

  1. 🐌🏊🎉🍀🌿🌼💐🐌🐛🐜🐝🐞 que bueno Pilar! Estoy realmente asombrada!!!! 😳😍😘

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