Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

lunes, 22 de junio de 2015

¿Quién era Mara?

No conocía a Mara.

Ni siquiera sabía quién era cuando escribí el artículo del Certamen Literario que lleva su nombre.

Pero a veces la vida te lleva a conocer a alguien por casualidad.
Y la casualidad hizo que conociera también a su marido, Juanjo, en una conferencia sobre "Cómo decir te quiero" dirigida a matrimonios.

La verdad es que a mí me gusta llamar a la casualidad Providencia.

Y es así como me sentí en deuda con Mara; después de haber sido premiada, en dicho certamen, en la categoría de Alumni y padres del colegio.  (Aquí tienes el artículo que escribí).

Fue un momento emocionante. Siempre es grato saberse reconocido, y mucho más cuando es un concurso que rinde homenaje a otra persona.

Mara en Torrevieja, 2006 (cedida por G.Hernanz)

Y con mi particular inquietud por saber y conocer quise averiguar más sobre Mara. ¿Quién era? ¿Por qué el colegio le hacía este tributo?

Contacté con varias personas que la conocieron; entre ellas su marido, el capellán del colegio, D. Jaime Sanz, y una de sus grandes amigas y compañeras de profesión, Gema Hernanz.

Hoy 22 de junio cumpliría 64 años.

Los tres destacan su sonrisa y alegría de vivir; a pesar de la enfermedad.

Era madre de familia muy numerosa: 7 hijos. Y compaginaba su trabajo de ama de casa con su vocación de maestra de educación primaria (como muchas madres de ahora).

Falleció en 2009 después de una repentina enfermedad.

Su marido Juanjo me escribe sobre ella:

El rasgo exterior más característico es su alegría. Siempre sonriente. Esa alegría y su pasión en todo lo que hacía facilitaba la confidencia y la amistad, y parecía “natural” desvivirse por cada persona que se acercaba a ella.

Enamorada de su familia y de su trabajo, conjugaba muy bien las “urgencias” de uno y otro lado. Con un sereno sentido común y mucho cariño ha educado a sus hijos y me ha hecho muy feliz.

Una mujer de una pieza; con un trato personal, entrañable, con Dios y con la Virgen.

Su gran amiga, Gema añade:

Mujer 10, como esposa, como madre, como profesora y como amiga. Siempre con una sonrisa, dispuesta a ayudarme en todo, tanto profesional como personalmente. Todavía la echo, la echamos (las profesoras de Primaria) mucho de menos. Muy sobrenatural. Muy de Dios.

Gema me comenta que en una llamada telefónica Mara le decía a otra profesora: “El sufrimiento no es tan duro cuando se vive tan cerca porque tienes a muchas personas estupendas que están pendientes, te quieren y rezan por ti. Es una gozada".

D. Jaime concluye que las niñas la adoraban.

¡Muchas felicidades, Mara! Desde el Cielo, cuidanos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario