Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

domingo, 26 de abril de 2015

A partir de la alfombrilla de la entrada

En cuanto sacudimos los zapatos en la alfombrilla de la entrada entramos en un espacio sagrado, nuestro hogar. Y ese gesto que, aparentemente es por cuestión de higiene, es también una forma de "sacudir" todo lo dañino que hemos encontrado a lo largo del día y dejarlo en la puerta, porque en nuestro hogar no queremos que entre.

Fuente: tatambadecoracion.blogspot.com

Buscando inspiración en Google, encontré palabras seguidas de hogar como "inteligente", "luminoso", "climatizado"... pero ¿hogar cristiano?

Cuando Dios creó el Universo tenía un plan sobre lo que quería que fuera un hogar (digo "tenía" porque la dichosa serpiente quiso arruinar en un principio Sus planes).

Sus planes para el hombre y la mujer eran increíbles: el Paraíso sería su hogar, el hogar más perfecto que jamás hubieran imaginado. Incluso fundó la primera familia diciéndoles aquello de: "multiplicaos y poblad la tierra".

Esa primera familia, el primer hogar, quedó destruido por el pecado. La serpiente salió victoriosa pero Dios seguía teniendo un plan. Aunque hombre y mujer tuvieran que trabajar "con el sudor de su frente", el hogar iba a ser una fortaleza en la que si el hombre no lo permitía sólo entraría y se haría el Bien.

Lo más importante en el hogar no es lo que se tiene: una televisión 42", una chaise-longue, una terraza con vistas increíbles... Sino las personas que contiene en su interior. Lo principal, el matrimonio: papá y mamá. Y ya después los hijos.
El ejemplo de los padres es lo que repercutirá en que reine la paz y se esté bien en casa.
¡Qué los hijos vean el amor en casa!

Fuente: laroom.com

¿De qué forma se puede conseguir?

- Enseñar valores y corregir con cariño: obediencia, fortaleza, generosidad, pedir perdón y perdonar...

Dicen que la crisis económica se debe a una crisis de valores. ¡Desde las familias podemos hacer que esos valores vuelvan!

- Una bonita tradición cristiana es la de bendecir el hogar. Es una forma de salvaguardar a los nuestros y poner a Dios en el centro de todo.

- Repartir las tareas y hacer rotación (encargos): que cada miembro de la familia perciba su hogar como propio, pues no es una pensión. (Hasta el más pequeño puede tener un encargo, como es llevar a la basura su pañal).

- En la biblioteca: a parte de libros de literatura, la Biblia y el Catecismo siempre a mano. Libros de educación (existen unos específicos para las edades de los hijos).

- Imágenes de la Virgen, la Sagrada Familia o el Ángel de la Guarda en cada habitación para ayudarnos a no olvidar los rezos y tener presencia de Dios. Y ponerles flores.

- Rezar juntos al comienzo y al final del día. Oraciones sencillas.

- Hacer al menos una comida juntos: es difícil hoy, con el ritmo vertiginoso y los horarios que llevamos, reunirnos juntos alrededor de la mesa. Pero es un lugar importante donde se comparten alegrías y preocupaciones. Buscar ese hueco: en el desayuno, la comida o la cena.

Dándole vueltas a mi preocupación por el daño que el uso de las nuevas tecnologías hace en la comunicación matrimonial y familiar, un amigo nos dió una idea: al llegar a casa (o en momentos concretos, como las comidas) los móviles de todos en modo avión o apagados y guardados en una caja en alto. ¿Quién nos pide estar disponibles todo el día? Podemos decidir cuando estarlo o no.

Desgraciadamente, a pesar de que el hogar es como un fuerte, puede presentar rendijas por donde se cuele el Mal.

¿Cómo y qué hacer?

- A través de la televisión: cambiar de canal cuando lo que se ve no es adecuado, y eliminar esos canales que son basura.
- A través de revistas, publicidad: arrancar páginas y a la basura
- A través de internet: filtro para los niños (y no tan niños). La pornografía está a un clic.

Fuente: blog.teklassic.com

Si al entrar nos sacudimos los zapatos, para salir del hogar sin embargo no lo hacemos.  ¿Porqué?

Porque en el hogar debemos haber adquirido todo lo necesario para "enfrentarnos" a un nuevo día. Y con ese pack de valores (que son nuestras herramientas) sabremos "torear" cualquier situación fuera, y ofrecer esos valores a los demás (a la sociedad).

Con estos pequeños consejos nuestra casa se convierte en un hogar en el que cabe Dios; y por tanto, se convierte así en confortable, luminoso, y lleno de vida.

¡No olvidemos que lo más parecido al Paraíso en la tierra es, o debería ser, un hogar cristiano! Así lo quiso Dios en un principio.

miércoles, 8 de abril de 2015

Destapando a Coca-cola

Un vaso alto y hielo, mucho hielo, media rodaja de limón, destapar y... una buena Coca-cola.
¡Qué bien sienta, cómo refresca! Y ahora que empieza el buen tiempo aún más.

Pero no me ha refrescado nada el último anuncio de la compañía: "Familias". Ni tampoco me trago (ni una gota) su mensaje sobre destapar la felicidad.

Fuente: republicavirtual.wordpress.com

Los medios lo tildan de "emotivo". Trata de ser moderno y actual, cuando esta ferviente obsesión por equiparar la familia tradicional a otro tipo de uniones es más antigua que el descubrimiento de América.

La familia es UNA: hombre y mujer, fundamentales. Complementarios. Salta a la vista. Ciencias naturales de 4° de primaria.
- ¿y cuando empieza la familia? Cuando hombre y mujer se comprometen, se casan y se unen en "una sola carne".
- ¿y porqué se unen? Porque además de que se quieren (dimensión unitiva) desean multiplicarse (dimensión procreativa).

Si luego hay o no descendencia eso estará en manos del matrimonio (y del Creador). Pero eso es la familia: el proyecto de dos (y más).

A partir de aquí cualquier otro tipo de unión NO es familia. Es... otro tipo de unión. 

Los distintos tipos de "familias" que aparecen en el spot  son:

Plano 1: Mujer mayor y madre
La mujer de avanzada edad no queda claro bajo que circunstancias ha sido madre. Pero vamos a suponer que ha tenido a su hija en edad fértil y sin manipulación alguna por medio de la técnica poniendo a la moral o la ética en jaque; y por tanto no se ha sometido a: FIV, congelación de óvulos, etc.
Lo único que no se vislumbra es la figura paterna.

Plano 2: Matrimonio con hija adoptada
Qué valientes los padres que se aventuran en la adopción, después de no haber podido tener niños.
Claro que son una familia. La esencia de la familia está intacta.

Plano 3: Matrimonio con roles cambiados
Con la crisis los roles se están intercambiando: hay padres que trabajan en el hogar y mujeres que trabajan fuera.
¿qué se le va a hacer? Son decisiones que toma el matrimonio y a veces no hay otro remedio.
Este dato no influye en la esencia de la familia.

Plano 4: Pareja de homosexuales (Aquí es donde Coca-cola nos trata de meter el gol)
¿Familia? ¿Felicidad? Habrá mucho cariño y no pongo en duda la capacidad de estas personas por ejercer de padres.
Pero, ¿dónde están los derechos básicos del niño? Están en juego su afectividad, su seguridad, su identidad...

Necesitan la masculinidad de papá, que cuando da un beso su barba pica y la feminidad de mamá cuando da ternura mientras escucha.

No es emotivo pensar que por el capricho de una pareja, que por cómo está diseñada la naturaleza no podrá tener hijos, un niño no va a poder tener su derecho de criarse por papá y por mamá.

¡qué testimonio más valiente el de Dolce Gabbana!
Aquí te dejo link a la noticia en la que dicen sin reparo que los niños necesitan un padre y una madre.

Aún no hay estudios acerca de estos niños,  las estadísticas necesitan una buena muestra para poder ser representativas.

Pero no han tardado en empezar a salir a la luz testimonios de niños criados por homosexuales. Reclaman un padre y una madre. Aquí tienes uno de ellos.

Por tanto, Coca-cola... parece que lo que destapas no es felicidad. Más bien todo lo contrario. No trates de vender una imagen de familia que en su esencia no puede serlo.

¿Estrategias de marketing? No hacía falta, así no.

domingo, 5 de abril de 2015

¿Sufrir y ser feliz? ¡Imposible!

El sufrimiento es algo que hoy en día se trata de evitar o suprimir a toda costa. Nos hemos malacostumbrado y aposentado en la sociedad del bienestar y del placer.

Y no nos damos cuenta que evitándolo o suprimiéndolo no es posible alcanzar la felicidad. Toda vida lleva consigo algo costoso, forma parte de la naturaleza humana.

Y he aquí que muchos razonarían... ¿Sufrir y amar? Amar sí, pero sin sufrir.


Fuente: fotolog.com

A eso no se le puede llamar amor. Pues amor y sufrimiento van unidos. Sería exactamente una especie de "disfrute pensando sólo en mí"; más conocido como egocentrismo. Y ese ego(centr)ísmo se ha disfrazado de distintas formas en nuestra sociedad, pareciendo aliviar nuestro sufrimiento inmediato con tal de conseguir un atisbo de felicidad caduco.

La felicidad es un estado duradero del alma, un cambio de actitud, una fuerza positiva que nos invade.

¿Y si tenemos problemas? ¿se puede ser feliz así? Desde luego todas las personas sufrientes merecen todo el cariño del mundo pues no es agradable sentirse mal: una enfermedad física o psíquica (sufrirla o verla sufrir en seres queridos), un contratiempo económico, la falta de trabajo, un tiempo difícil con el cónyuge o la familia, perder a alguien o cualquier trauma...

Claro que se puede ser feliz. No es necesario tener, ni tampoco recibir, ni estar sano, ni que nunca te pase nada desagradable. Ser feliz se decide cada día, es un acto de la voluntad. No es fácil y exige un entrenamiento.

Pienso que no ayudan mucho las redes sociales si nos quedamos en lo superficial de una foto que acabamos de compartir, donde nuestra felicidad parece depender del número de "likes" y comentarios que hemos recibido.

Ni siquiera ayuda un "tablón" pluscuamperfecto lleno de "pines" si sólo nos sirve para lamentarnos de que no hacemos fiestas de cumpleaños con millones de globos como no se sabe quién.

Y menos aún ojear alguna revista de decoración, donde todo está perfectamente nuevo, perfectamente decorado; y nos comparamos pensando que así de perfecta debería ser nuestra casa (inciso: si sirve para educar el gusto, bien!).

La felicidad no depende de, ni nos lleva a lamentarnos de, ni compararse con...

Los hogares de familia son para "vivirlos", no para que estén perfectos.
La manta del salón no debe estar perfectamente puesta en el apoyabrazos del sofá, sino envolviendo al hijo que ha pasado la noche con fiebre o dando confort mientras se ve una película.
Las fotos de la boda que no presidan sólo nuestra foto de perfil sino también nuestro salón o la entrada de casa. Así, si vienen tiempos difíciles, que nos ayuden a recordar el proyecto que iniciamos con tanta ilusión.

La felicidad no es sinónimo de perfección. Se puede ser feliz aún teniendo problemas de los gordos.

Un día como hoy, en el que los cristianos celebramos la Resurrección del Señor, es para estar feliz porque Él ha vencido todo sufrimiento del cuerpo, todo cansancio terreno, todo dolor físico para demostrar a los hombres que después de esta vida viene el Cielo; la felicidad absoluta.

Fuente: cristianos.com

Nos ha demostrado que amar y sufrir es posible.