Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

jueves, 12 de febrero de 2015

De barracón a barracón

De las cosas que más me han llamado la atención desde que vivo en Madrid, es la puesta en marcha de parroquias que, gracias a la contribución de sus fieles, han pasado de ser barracones a ser verdaderas iglesias.

Cuando aterrizamos en Madrid, hace ya (casi) 5 años, nos sentimos al principio "desangelados". ¡Qué ciudad más grande!
A medida que nos dirigíamos en taxi a nuestro nuevo hogar se cruzaban por encima de nuestras cabezas autopistas, puentes y Emes (M30, M40..) que nos dejaban maravillados.

Cabe aclarar que veníamos de otra ciudad preciosa, pero más "asequible": Barcelona; cuya mayor infraestructura a nivel de carreteras es la ronda de Dalt, que se construyó  en el 92 con motivo de las Olimpiadas.

Y llegó nuestro primer domingo madrileño. Buscando una iglesia para oír Misa dimos con un pequeño barracón, que por dentro era una iglesia perfectamente atendida.

Ahora esta iglesia es un templo, levantado gracias a la contribución de personas muy generosas. La actividad que hay ahora allí es incalculable, ¡no se cabe! ¡y niños, muchísimo niños! (hace unos días salió en directo por televisión, mientras se oficiaba la Santa Misa).

Con la llegada de nuestro tercer hijo, llegó el momento de trasladarse a otra zona. ¡y qué casualidad al encontrarnos de nuevo con otro barracón: la parroquia del Beato Manuel González.


Imagen de laweb de la parroquia

Es increíble ver la tenacidad del párroco, D. Josemaría, y los sacerdotes que ayudan. Hay un ritmo frenético, no paran un segundo: Misas, confesiones, charlas, Cáritas, procesiones, la Vela de los jueves, cenas benéficas, el coro que canta como los ángeles, etc.

Perdón, corrijo. Sí paran. Al inicio y a la salida de la celebración eucarística dedican un tiempo a saludar a cada persona, a cada familia. Presentan a unos con otros, reparten caramelos a los niños "que se han portado bien"..

Ciertamente, son nuestra "otra familia", no nos sentimos solos, sino acogidos y acompañados. Pertenecemos a la gran familia de los hijos de Dios.

Os dejo aquí el link a la web de la parroquia:

http://beatomanuelgonzalez.archimadrid.es

¿Te gustaría colaborar? Aquí te explico cómo puedes hacerlo: Colabora

6 comentarios:

  1. ¡¡¡Es un honor formar parte de esta familia!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí... aún teniendo a parte de la familia lejos es imposible sentirse sólo.
      ¡Gracias por el comentario!

      Eliminar
  2. Estuve en este "barracón" una vez, para un bautizo, y me encantó lo bien que lo tenían decorado y el ambiente familiar que se respira. Una pasada: ojalá hubiera más barracones como este!
    Un abrazo,
    Manu

    ResponderEliminar
  3. Muy bonito me gusta mucho tu blog

    ResponderEliminar