Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Sant Exupéry (autor de El Principito)

domingo, 25 de enero de 2015

Pepe Serret, un ejemplo de padre de familia

Tal día como hoy, pero hace ya 22 años, en 1993, un padre de una familia numerosa llamado Pepe Serret se fue al Cielo.

Fue un 25 de enero, a la altura de Molins de Rei (Barcelona) cuando se dirigía hacia casa después de un viaje de trabajo. Él iba de copiloto. Otro coche se saltó la mediana en plena autopista y después del accidente se dio a la fuga. El conductor, ileso, pero Pepe murió en el acto.

A un año de su muerte, y por iniciativa de muchos de sus amigos, se publicó un libro titulado: "Pepe Serret: Recuerdos de sus amigos".

Fuente: propia

Es entrañable ver el "pequeño homenaje" que le escribe cada uno de ellos, comentando cómo y cuándo le conocieron, qué virtudes tenía, cómo era, cómo vivía, cómo educaba, cómo amaba.

Un sacerdote amigo de la familia en vista del poso que había dejado Pepe en tantas personas y con el ánimo de hacer llegar a más personas su testimonio, escribió el libro "Himno a la Vida", del que hace unos meses se lanzó una segunda edición.

Fuente: propia

En ella se incluyen favores, que se atribuyen a este padre de familia, de muchos rincones del mundo: desde personas que gracias a leer su libro se han acercado más a Dios a otras que han perdido cosas y por su intercesión las han encontrado.

Pepe habría sido mi suegro. De hecho, lo es. Desde el Cielo. Y nos cuida. Por supuesto que nos cuida.

A veces me encuentro pensando cómo sería si él estuviera por aquí: jovial y de broma fácil. Eso seguro. Sólo hay que estar unos minutos en casa Serret para encontrarse muy a gusto. Desde que entré a formar parte de esta gran familia me sentí acogida y querida.

Lo que más me impresionó cuando leí "Himno a la vida" fue que el día antes de marcharse estuvo hablando del Cielo mucho rato, comentando con su mujer que eso era lo único importante: llegar al Cielo.

Las familias necesitamos del ejemplo de personas como Pepe, un hombre "con cara de pillo", casado y con 11 hijos, que se esforzó por hacer las cosas bien.

Te dejo link a la página de la editorial Palabra por si te interesa adquirir un ejemplar:



sábado, 24 de enero de 2015

I Edición Little Chef: ¡¡ Primer Premio!!

Esta mañana se ha celebrado en el colegio de mis hijos la I Edición Little Chef y ¡¡¡hemos ganado el primer premio de nuestra categoría!!!!

Fuente: propia

Encuentro que ha sido una actividad muy educativa y a la vez familiar, lo que ha hecho que disfrutáramos padres e hijos. Educativa porque los niños aprenden a desenvolverse en otro ambiente, a mezclar sabores, a ser creativos y a hacerlo todo en un tiempo determinado. Y familiar porque hemos podido compartir un tiempo juntas, mi hija y yo. ¡Y qué bien lo hemos pasado!

Os dejo foto y receta para hacer el postre/merienda que mi hija ha "bautizado" como "postre de yogur".

Fuente: propia

Ingredientes:
- galletas chiquilín
- yogur griego (bote grande)
- mermelada de fresas
- nata montada (fría)
- canela en polvo

Para decorar:
- fideos de colores
- MandMs

Para presentarlo:
- pote de cristal (para que se vean las distintas texturas e ingredientes)
- cinta para lazo de cualquier color
- cucharita de madera

Forma de hacerlo (Hemos tardado 15 minutos de reloj y otros 5 para presentarlo al jurado):

1. Machacar las galletas chiquilín en un mortero hasta que queden echas miga.
2. Introducir en el pote de cristal una base de galleta.
3. Siguiente nivel con 3-4 cucharadas de yogur griego
4. Siguiente, 2 cucharadas de mermelada de fresa
5. Y por último, hacer un "churrillo" de nata montada bien fría
6. Espolvorear con canela (hace efecto como si estuviera horneado)
7. Espolvorear fideos de colores y poner un MandMs de adorno

Presentación:
1. Poner el pote en un plato vistoso
2. Atar el pote con la cinta, de forma que quede atada también la cucharita de madera y rematar con un lazo
3. Llenar el plato del resto de MandMs

Mi hija lo ha pasado muy bien compartiendo un rato con mamá ( y yo con ella).

El concurso ha tenido tal repercusión que se ha publicado en la web de HOLA, entre otros medios.


viernes, 23 de enero de 2015

Gran salto de Disney

Hace ya un par de semanas que llegamos a casa después de haber pasado unas navidades únicas junto a nuestras familias.

La banda sonora del viaje fue todo el repertorio de canciones de Frozen, la última película de Walt Disney. Y fue así como, entre una canción y otra, que por cierto son muy pegadizas, me decidí a inaugurar el blog.

Después de haber googleado un poco, y sin descartar el mensaje oculto que pueda tener el largometraje, pido permiso a Disney, el gigante del entretenimiento, para analizar los valores educativos que más me han llamado la atención como madre y telespectadora.

En primer lugar, Disney da un salto gigantesco: del beso de amor verdadero que rompe el hechizo al acto de amor verdadero que "descongela" un corazón helado.

Talento o don: Todos, al igual que la princesa Elsa, nacemos con unos talentos (también llamados como dones o regalos). Utilizándolos bien o mal dependerá de nosotros y de cómo entendamos nuestra libertad. Puede ser que por temor, o por evitar el sacrificio y esfuerzo que supone, no saquemos lo mejor de nosotros mismos y nos aislemos de los demás. O incluso que nos beneficiemos de nuestros talentos egoístamente. La princesa Elsa, cuando es pequeña y depende de sus padres, es aislada para no hacer daño con sus poderes. Pero justo esa actitud provoca en ella el convertirse en una mujer fría y distante, sin apenas sentimientos ("no has de sentir, no han de saber", le indica su padre). Ya de adolescente, y con motivo de su coronación, tras el percance con su hermana Anna, no logra dominarse y sale de ella lo peor.
En contraste, bonita escena la del final, cuando Elsa descubre que lo que descongela es el amor: el cielo se despeja y renace la vida en todo su esplendor. Controlando ya sus poderes (talentos), hace una pista de hielo en el palacio para que puedan beneficiarse los demás de ese don precioso.



Proteccionismo paterno: Como a los reyes en la película, los padres podemos cometer el mismo error. Es natural que no nos guste que hagan daño a nuestros hijos y que lo pasen mal. Pero si les decimos eso de "no te pasará nada", les estaremos haciendo un flaco favor y les llenaremos de miedo frente a la vida. Y tarde o temprano "explotarán", porque necesitan expresar su personalidad y ser ellos mismos. Queda visiblemente expuesto este tema cuando aparece en pantalla una de las escenas más aplaudidas por el público por su majestuosidad y belleza: cuando Elsa crea el palacio de hielo, Frozen.

Sentido de la libertad: Elsa se siente libre, pero en realidad no lo es. Uno no es libre cuando huye de los problemas, sino cuando afronta la realidad, aprende de ella y toma la mejor decisión teniendo en cuenta las consecuencias que puedan haber. Ser libre es elegir el bien. Y Elsa no escoge bien, aunque ella cree que es lo mejor. Ignora que tomando esta decisión Arendelle ha quedado enterrada en hielo y nieve.
Cuando se da cuenta del daño que ha ocasionado a su alrededor, y como no contaba con eso, es presa del miedo y la indecisión.



Enamoramiento vs Amor: son dos de las palabras más manoseadas hoy en día. En la película, Anna las confunde cuando conoce a Hans y se comprometen el mismo día.
El enamoramiento es la primera fase de todo amor humano. No se ven los defectos, todo es perfecto. Hay mariposas en el estómago y uno está como en una nube. Pero no hay conocimiento profundo como para comprometerse o hacer planes de futuro.
De hecho, en el filme esta falta de conocimiento queda reflejada cuando Hans revela su verdadero carácter y es en realidad un engreído a quien sólo le preocupa reinar.

Noviazgo: En la película no se habla de noviazgo, y es una etapa necesaria para conocer bien a la otra persona, con la que se pretende compartir toda la vida.
Como le hace ver Kristoff a Ana de forma cómica, puede haber defectos insoportables.. Y luego ya es tarde y vienen las "sorpresas".



Inmadurez de Hans: "yo siempre busqué un lugar donde ser feliz, donde siempre sea una fiesta, y tu estés junto a mí". 
Hans quiere comprometerse pero es inmaduro; pues se aventura hacia el matrimonio pensando que todo va a ser una fiesta, sin sufrimiento ni dolor; cuando amor sin cruz no es amor.

Compromiso: "¿te comprometiste con alguien a quien acababas de conocer?". Con esta irónica pregunta Kristoff le hace ver a Anna que eso no es amor verdadero. El amor es aceptar al otro tal y como es. Y para llegar a ese punto se debe hablar, hablar y hablar mucho durante el noviazgo antes de comprometerse a un proyecto tan exigente y a la vez tan apasionante. 

El miedo: actúa como bloqueante de emociones y sentimientos. Es uno de los mayores enemigos de Elsa y de cualquier ser humano. Cuando tenemos miedo a algo nos encerramos, nos acoquinamos, no podemos tomar decisiones.
El miedo a hacer daño es lo que lleva a Elsa a huir a la montaña. En el fondo está traumada por lo que le pasó en la niñez al herir a Anna sin querer. Y qué bueno es hablar de esos traumas y pedir ayuda.

Las personas no cambian, pero pueden mejorar (por amor): Todo ser humano viene al mundo con un pack: el temperamento (es lo genético). A lo largo de la vida se irá engordando ese pack con el carácter (las vivencias y experiencias de la vida).
No podemos pretender cambiar al otro, pues tanto temperamento como carácter forman la personalidad de todo ser humano y lo que lo hace único e irrepetible. Será de la manera que sea hasta su muerte y podrá mejorar algunas cosas, pero cambiar no cambiará. Por tanto, o le queremos con los defectos o no le queremos de verdad.
Con mucha gracia, lo cantan los trolls o "expertos en el amor" en la canción: "Sólo tiene que mejorar un poco". Llaman la atención frases como: "todos necesitamos mejorar un poco", "lo único que arregla las cosas es el amor", "no te pedimos que lo cambies, la gente no puede cambiar".

Amor: acertadísimas las definiciones acerca del amor que se van enumerando a lo largo de la película. El simpático muñeco de nieve, Olaf, lo define con una bonita frase: "Hay personas por las que vale la pena derretirse", queriendo decir que amar significa sacrificarse anteponiendo tus necesidades a las del otro.

Todos tenemos nuestro papel en la vida, pero estando donde tenemos que estar (lo que conocemos como destino, vocación, misión): Tiene su gracia el sueño de Olaf de conocer el verano. Desconoce que se convertiría en un charco y dejaría por tanto de existir.
En la vida real también podemos entretenernos con sueños que nos pueden hacer evadirnos de la realidad, pero que a la hora de la verdad no nos convienen para nada. ¡Pero soñar es gratis!.



Acto de amor verdadero: es en este punto donde Disney alcanza su madurez cinematográfica. La productora se centra en el mensaje de dar la vida por los demás. Eso sí es amor verdadero. En el filme queda reflejado cuando Anna se interpone entre Hans y Elsa cuando el príncipe está a punto de matar a su hermana. Así salva su vida después de haberle sido congelado el corazón. Y también así es como Elsa se da cuenta que el ingrediente principal para descongelar el eterno invierno del reino es el amor.

¿Crisis de valores? Esta película ganadora de dos Oscar está llena de de ellos.

(*) Todas las imágenes están sacadas de la web frozen.disney.com